
La idea de una aplicación que permita “ver a través de las paredes” evoca imágenes futuristas, dignas de películas de ciencia ficción.
Aunque pueda parecer algo sacado de un guión de Hollywood, los recientes avances tecnológicos sugieren que esta posibilidad puede no estar tan lejos como pensamos.
En este artículo, exploraremos cómo las tecnologías actuales pueden allanar el camino para esta innovación, sus posibles aplicaciones y los desafíos éticos y legales que conlleva.
A pesar del nombre “rayos X”, el funcionamiento de una aplicación de este tipo probablemente no utilizaría radiación ionizante, como los rayos X tradicionales.
En su lugar, se podrían emplear tecnologías como ondas de radio, ultrasonidos o sensores de movimiento basados en IA. Estos sistemas ya se utilizan en diversas industrias y pueden mapear entornos tras barreras sólidas.
Por ejemplo, las ondas de radio de alta frecuencia, ampliamente utilizadas en dispositivos de monitoreo de movimiento, pueden detectar actividad al otro lado de una pared.
La tecnología infrarroja, utilizada en drones y sistemas de seguridad, es capaz de captar variaciones de calor e identificar formas ocultas.
En última instancia, procesadores potentes y modelos de inteligencia artificial podrían reconstruir imágenes tridimensionales del entorno oculto.
Estas tecnologías, al combinarse, podrían crear una aplicación móvil que, conectada a sensores especiales, “vería” a través de las paredes de forma no invasiva y segura.
La innovación tendría numerosas aplicaciones en diversas áreas. En seguridad pública y militar, por ejemplo, las fuerzas policiales podrían usar la aplicación para localizar rehenes o identificar a delincuentes ocultos en edificios.
También se facilitarían las misiones de rescate en caso de desastres naturales, permitiendo localizar a las víctimas bajo los escombros.
En el sector sanitario, la tecnología podría utilizarse en hospitales para monitorizar a pacientes en habitaciones contiguas o a personas mayores en sus domicilios, garantizando así la seguridad en tiempo real.
En construcción civil e ingeniería, la aplicación podría ayudar a identificar estructuras internas, como tuberías y cableado, sin necesidad de demolición o perforación.
Incluso para uso personal, la herramienta podría despertar la curiosidad, permitiendo explorar entornos o incluso la ubicación de mascotas ocultas.
Por fascinante que sea, una aplicación con estas capacidades enfrentaría obstáculos importantes en términos de privacidad y regulación.
La capacidad de “ver a través de las paredes” plantea preocupaciones sobre el uso indebido de la tecnología, como el espionaje o la vigilancia no autorizada.
Los gobiernos tendrían que implementar regulaciones estrictas para garantizar que la aplicación solo se use con fines legítimos. Además, la información confidencial recopilada por estos dispositivos necesitaría una protección sólida contra la piratería o el uso indebido.
Si bien parece poco probable que una aplicación convencional tenga esta capacidad en un futuro próximo, el rápido avance de la tecnología nos permite soñar con posibilidades previamente inimaginables.
En un futuro próximo, dispositivos que complementen a los teléfonos inteligentes podrían permitir sistemas con funcionalidades similares.
Lo más importante es que esta tecnología, si se desarrolla, se utilice de forma ética, con regulaciones claras que protejan a las personas y a la sociedad.
Una aplicación de “rayos X” podría ser un avance revolucionario, pero sólo el tiempo dirá si los beneficios superarían los desafíos éticos y legales que presentaría.
1. ¿Sería seguro utilizar este tipo de aplicación?
Sí, especialmente si utiliza tecnologías como ondas de radio o sensores infrarrojos, que no presentan los riesgos asociados a la radiación ionizante. Sin embargo, su seguridad también dependería de la normativa pertinente.
2. ¿Hay algún prototipo disponible actualmente?
Algunas tecnologías ya se utilizan con fines similares, como drones con sensores térmicos y dispositivos de monitorización de movimiento. Sin embargo, aún no existe una aplicación comercial que integre todas estas capacidades.
3. ¿Cuáles serían los mayores riesgos de esta tecnología?
Los mayores riesgos incluyen la invasión de la privacidad, el uso indebido por parte de personas malintencionadas y la posibilidad de recopilar datos confidenciales sin autorización.
4. ¿Cuándo podemos esperar ver una aplicación de este tipo en el mercado?
Es difícil de predecir, pero considerando los avances tecnológicos, un dispositivo con una funcionalidad similar podría surgir en menos de una década, dependiendo del interés de la industria y la aceptación regulatoria.